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18/10/2019

Dr. Nelson Sepúlveda Sch.:

“La proporción de especialistas vasculares y endovasculares es insuficiente en la mayoría de nuestras regiones”

  • Con la mayor parte de su trayectoria ejercida en provincia, el Dr. Sepúlveda conoce bien la realidad de la cirugía vascular y endovascular en nuestras regiones.

El Dr. Nelson Sepúlveda Schulthess (46 años, casado, 3 hijos) conoce bien la realidad de la salud en las regiones. No solo porque es nacido y criado en el sur de Chile, sino porque la mayor parte de su carrera ha transcurrido entre la VIII y IX Región, principalmente en la ciudad de Concepción. Actualmente, ejerce como cirujano vascular y endovascular en la Clínica Bio Bio, en el Hospital Clínico del Sur y en el Hospital Traumatológico de esa ciudad.

Tras titularse como médico en la Universidad Austral, en 1997, obtuvo la especialización en Cirugía General en la Universidad de la Frontera (2001) y la de Cirugía Vascular Periférica en la Pontificia Universidad Católica de Chile, el año 2003. Entre 2007 y 2009, además, cursó los siguientes postítulos de la especialidad en Paris: “Certificado de entrenamiento especializado avanzado”, en la Université Paris 6 Pierre y Marie Curie; “Diploma Universitario en Terapia Endovascular Periférica”, en la Université Paris 12 Val de Marne, y “Diploma Interuniversitario en Imagen Vascular No Invasiva”, en la Université Paris 5 René Descartes y Université Paris 11 Sud.

En los ratos que le quedan libres, practica triatlón de media y larga distancia, habiendo representado a Chile en el campeonato mundial 2019. Conversamos con él en medio de tanta actividad.

  • ¿Cuál es la realidad de la cirugía vascular y endovascular en las regiones?

Claramente existe una brecha muy importante, me refiero a cantidad de especialistas, entre la Región Metropolitana, la V y la VIII Región, en comparación con otras regiones del país. En ciudades como Santiago, Viña, Valparaíso y Concepción, la concentración de cirujanos vasculares es proporcional a la cantidad de habitantes - muchos de ellos ejercen en el servicio público -, lo que hace que en esas regiones los pacientes tengan una mayor probabilidad de acceso a especialistas. En regiones, en cambio, el hecho de que haya una menor cantidad de cirujanos vasculares y endovasculares retarda y a veces imposibilita el acceso a este tipo de atención.

  • ¿Cómo afecta este déficit de especialistas, la calidad y oportunidad de la atención en regiones?

Como decía recién, la proporción de especialistas en cirugía vascular y endovascular es muy deficiente en la mayoría de nuestras regiones, lo que deriva en falta de acceso a una atención oportuna y un incremento de las listas de espera. Donde claramente el paciente hospitalario está en desventaja, es en las listas de espera de patología venosa. En el sistema público, estos pacientes pueden esperar largos años e incluso morirse con sus várices, sin tener una oportunidad de tratamiento efectivo. Peor aún en las regiones. La solución para eso es bastante compleja, yo no la tengo, porque es tal la cantidad de pacientes varicosos, que si los servicios de cirugía vascular de los hospitales que cuentan con cirujanos vasculares y endovasculares se dedicaran a operar solo várices, para disminuir esa lista de espera, no habría espacio para operar una patología arterial, que es más urgente, porque la gente se muere de patología arterial y no se muere de patología venosa.

Sin embargo, en lo que se refiere a la atención, mi percepción es que en general los pacientes públicos están - entre comillas - mucho mejor cubiertos que los pacientes privados para el tratamiento de enfermedades vasculares complejas, en las cuales se requiera material endovascular de alta tecnología, que son especialmente caros, ya que la gran mayoría de los servicios de salud tienen licitados o aportan estos insumos. No ocurre igual en el sistema privado, donde a menudo esos insumos no son reembolsados, y para el paciente que no cuenta con un seguro complementario de salud, estos tratamientos que requieren de alta tecnología pueden quedar fuera de su alcance.

  • A su juicio, ¿qué acciones pueden contribuir a mejorar la atención en esta especialidad en las clínicas y hospitales regionales?

Lo primero que quiero hacer notar es que los programas de formación de cirugía vascular han ido cumpliendo su función de entregar especialistas que se desplacen a las distintas regiones, pero aún somos un número insuficiente para satisfacer la demanda. Hoy la única forma de mejorar la proporción de cirujanos vasculares en regiones es aumentando los centros formadores. Creo que en Chile hay a lo menos cuatro universidades que podrían estar formando cirujanos vasculares: la Universidad de Valparaíso, la Universidad de Chile, la Universidad Católica y la Universidad de Concepción. De estas, solo dos lo hacen actualmente y se va a sumar una tercera pronto, pero también en Santiago, no en regiones.

También creo que una tarea que tenemos que cumplir los cirujanos vasculares y la comunidad médica en general, es la de educar a los pacientes en el autocuidado, de manera de que, como cirujanos vasculares, podamos actuar en forma más precoz frente a las enfermedades de nuestra especialidad, como se hace en los países más desarrollados. Porque en Chile se está dando una mala combinación entre poco acceso a cirujanos vasculares y llegada muy tardía al especialista. En regiones, esto se hace más evidente y se convierte en un problema.

  • ¿Qué rol le corresponde a Sochivas en este ámbito?

La reducción de listas de espera en patología venosa o várices es un gran tema donde Sochivas ha participado apoyando al Ministerio de Salud, pero aún quizás podríamos hacer más. Por ejemplo, habría que ver si, como Sochivas, podemos hacer un tutelaje a cirujanos generales para el tratamiento inicial de las várices, enfocado a mejorar el diagnóstico con Eco-doppler.

Sochivas podría tener otro foco de acción en contribuir a obtener codificaciones para el tratamiento de alta tecnología que requieren las patologías vasculares complejas, el que, como dije antes, muchas veces los pacientes del sistema privado no pueden costear.

Respecto de la formación de especialistas, como Sochivas podríamos reforzar el vínculo con los actuales programas de formación e impulsar la creación de otros, sobre todo en provincias. Sochivas ahí puede jugar un papel muy importante. Quienes actualmente somos miembros de ella, no solo tenemos la acreditación formal y hemos completado programas de formación serios, sino que muchos, además, tenemos estadías en el extranjero, todo lo cual nos entrega la capacidad para ejercer un rol tutorial respecto de los nuevos cirujanos vasculares que van ingresando al sistema.

Además, Sochivas debiera jugar un rol importante de educación para la comunidad médica en general, no solo centrado en los cirujanos vasculares. En ese sentido, son muy buenos los distintos cursos que se hacen durante el año en provincias, porque esos cursos son un primer peldaño para el tratamiento de las enfermedades que tratamos los cirujanos vasculares y porque apuntan en el sentido de lo que antes mencionaba, de educar a los pacientes. Insisto, en educación, los cirujanos vasculares podemos jugar un rol mucho más activo y de prevención. En este sentido, también es una muy buena iniciativa, que partió este año, la formación o entrenamiento para los miembros de Sochivas en todo los que es imagenología vascular con Doppler, de manera también de mejorar la oportunidad de diagnóstico.

 

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